Frida Sofía, la maravillosa Danielle Dithurbide y el clásico ‘se non è vero, è ben trovato’

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Más allá de la tragedia, del dolor, de la rabia, de la tristeza y del heroísmo de miles de mexicanos, un hecho que inevitablemente estará en el recuerdo ligado al sismo de 2017 será la historia —¡extraordinaria, increíble, fraudulenta!— de Frida Sofía, La Niña que No Existió.
Qué historia.
Se suponía, primero, que era “Víctor” el que estaba atrapado en los escombros de la escuela Enrique Rébsamen. Así lo reportó Joaquín López Dóriga, periodista experimentado y competente: de los mejores reporteros qué hay en México, lo que es justo reconocer al margen de si se está o no de acuerdo con él.
El ex titular del principal noticiero de Telelvisa solo informó lo que le decían los equipos de rescate.
Cuando Danielle Dithurbide, extraordinaria comunicadora, llegó a relevar al veterano. se quedó no menos de 25 horas en el lugar. Ella informó detalle a detalle lo que alcanzaba a reportar desde la zona más dramática del sismo del 19 de septiembre.
Ni Danielle ni Joaquín entraron a los escombros. Solo transmitían lo que les decían los responsables de las labores de rescate.
No había más opción que estar en las áreas confinadas para los medios, confiando en la palabra de los representantes de la Marina, de los rescatistas y de los funcionarios de la Secretaría de Educación. Hay que destacare que el titular de esta dependencia, Aurelio Nuño, estuvo el mismo tiempo que Danielle en la zona.
Danielle solo hizo su trabajo.  Más del legalmente y humanamente posible: más de 25 horas en una zona de desastre y drama. Lo hizo maravillosamente, cautivó a todo un país con la narración de lo que a ella le contaban los que, se suponía, estaban en contacto con Frida Sofía.
Los usuarios de redes se enamoraron de Danielle, sobre todo la noche en que mostró una ejemplar entereza cuando explotó algo y todo se llenó de humo.  Y aún más cuando la Marina reportó, falsamente, un sismo. Todo en vivo, presenciado por millones de mexicanos.
Pues bien, Frida Sofía no existió. Los representantes de los equipos de rescate, de la Marina y hasta de la SEP le mintieron a Danielle y al resto de los periodistas que buscaban la noticia.
Un episodio de vergüenza por el que alguien, en el gobierno, tendrá que pagar algún costo.
En fin, la historia sacudió a toda una nación y a muchas otras porque tuvo una talentosísima narradora, Danielle Dithurbide, una mujer que no mintió, que simple y sencillamente transmitió lo que decían fuentes oficiales.
¿Aplica aquí el dicho del ‘se non è vero, è ben trovato’? Sin duda.
Todos los medios y todos los periodistas fuimos engañados por ¡fuentes oficiales! Claro está, solo recordamos las narraciones de Danielle porque ella dijo las cosas mejor que nadie, además contando con el apoyo de comunicadores tan influyentes como Denise Maerker, Carlos Loret de Mola y hasta Joaquín López-Dóriga.
‘Se non è vero, è ben trovato’. ¿Qué significa esto? Que si no es verdad la historia, qué bien la encontraron.
El que primero utilizó esa expresión, dice, fue Giordano Bruno en la obra De los heroicos furores.
La historia de Frida Sofía nunca existió, pero qué bien la encontró cualquier persona que haya puesto a circular el rumor. Ha dañado a todos los comunicadores mexicanos que creyeron en fuentes oficiales. ¡A todos! Porque todos les creímos.
La único bueno que deja la anécdota es el trabajo de Danielle, una mujer que ya brilla y más destacará en el periodismo mexicano.



 

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