Luna de miel por separado, ¿evolución del matrimonio?

0

Pese a que viajar por rumbos aparte después de dar el ‘sí’ puede parecer extravagante para muchos, diversos factores conducen a cada vez más parejas recién casadas a decidirse por disfrutar sus lunas de miel por separado.

Casos recopilados por The New York Times apuntan a que algunas de estas parejas deciden viajar miles de kilómetros lejos uno del otro porque saben que, para ellos, las experiencias por aparte pueden ser más valiosas que las obtenidas en pareja si se comparten.

“Ninguno de los dos quería estar donde estaba el otro”, relata Irene O’Brien, de 37 años, que en 2016 celebró su luna de miel en Canadá mientras que su esposo lo hizo en Francia. “Nosotros regresamos a Dublín (Irlanda) llenos de historias, charlando de nuestros viajes y realmente encantados de volvernos a ver para compartir los recuerdos: fue la perfecta luna de miel imperfecta”, afirmó.

Sin embargo, otras parejas con intereses turísticos distintos simplemente prefieren tomar rumbos aparte para garantizar que efectivamente disfrutarán de las vacaciones.

Pawel Frackiewicz, de 33 años, dedicó parte de su luna de miel a su esposo, pero ambos luego optaron por decirse adiós para que él pudiera continuar haciendo turismo y ella realizar su anhelado voluntariado en la India en 2017. “Lo hicimos porque nos gusta viajar solos, pensamos que nos hartaríamos el uno del otro después de tres meses”, relata Frackiewicz.

Por otra parte, hay quienes priorizan el trabajo sobre el romance y no logran acomodar su agenda para llevar a cabo este paso.

“Es una práctica moderna muy individualista de eficiencia por encima de todo lo demás”, indicó William Powers, de 48 años, cuya ‘luna de miel’ con su esposa consistió en que ambos realizaron al mismo tiempo viajes de trabajo a países miles de kilómetros aparte. “Creo que esto está ligado a la adicción al trabajo”, admitió.

Aparte de mantener opiniones a favor o en contra, los analistas reconocen que esta práctica refleja un cambio social y cultural.

Francamente, la idea de lunas de miel separadas puede indicar la evolución continua del matrimonio”, indicó Jessica Carbino, socióloga de la aplicación de citas Bumble, que precisa que este fenómeno se puede considerar como “un reconocimiento entre algunas parejas de que una persona no puede cumplir todas las expectativas”.

Lisa Marie Bobby, directora clínica de un centro de asesoramiento psicológico en Denver (Colorado, EE.UU.), apunta a que esto se puede interpretar como un signo de bienestar emocional a largo plazo. “Si bien tomar lunas de miel separadas puede parecer extremo, las parejas altamente individualizadas pueden ver su independencia y sus experiencias separadas como una fortaleza en su relación”, indicó la experta.

Leave A Reply