El regio Heraldo Radio. Otro periodismo es posible

0
La radio marca los minutos de la vida; el periódico, las horas; el libro, los días.
Jacques H. de la Lacreitelle
 
La radio afecta a la gente de una forma muy íntima, de tú a tú, y ofrece todo un mundo de comunicación silenciosa entre el escritor-locutor y el oyente.
Marshall McLuhan

En el contexto de un lamentable debate entre “chayoteros” del presente y el pasado y neoamarillistas escandalizados de izquierda y derecha que insisten en rendir homenaje a la clásica revista del sensacionalismo, Alarma! —una controversia, como tantas otras en nuestro país, absolutamente innecesaria en la que nadie está libre de culpa— , se ha difundido una buena noticia relacionada con el periodismo mexicano: esta semana se estrenó en Monterrey El Heraldo de México en radio.

Eso, en esta época de enorme incertidumbre económica, habla del compromiso que tiene la empresa con nuestro país. Nunca es fácil invertir y crear puestos de trabajo, menos aún en tiempos de ventas prácticamente nulas y de desempleo generalizado y creciente. De ahí que lo realizado por un emprendedor entusiasta como Ángel Mieres —a quien acompaña Franco Carreño en el diseño y ejecución de estrategias— deba ser reconocido no solo en la industria mediática, sino también ser visto como un hálito de esperanza en otros sectores productivos nacionales. Y es que sí se puede, aun en la peor crisis de los últimos cien años, acelerar el paso cuando todo está detenido.

Aun cuando la crisis agarró a propietarios y directivos de Grupo Heraldo con el pie en el acelerador en materia de inversiones para crecer, y tenían la opción de meter freno y retomar después —si acaso— los proyectos de crecimiento, decidieron que no iban a detenerse, sino seguir adelante con su proyecto, a pesar de los riesgos y costos que ello conlleva. La inversión en Monterrey es fuerte y de ninguna manera segura. Para empezar cuenta, entre otras cosas, con uno de los estudios más modernos en el ramo, lo que implica costos elevados. Pero lo destacable es que la radio en la capital de Nuevo León la domina un grupo, Multimedios —sí, el editor de los diarios Milenio— al que ningún competidor, ni local ni nacional, ha podido no se diga superar, sino ni siquiera igualar en rating. Menciono lo anterior para que quede claro el tamaño del reto para El Heraldo Radio.

El hecho es que, con ganas de trabajar y con humildad empresarial, la empresa del señor Mieres llegará a los regios a través del 90.1 de sus radios, donde podrán escuchar una buena parte de la programación nacional y también lo más importante del acontecer neoleonés —apunte curioso a propósito de esto: aunque siempre fueron “neoleonés” y neoloenesa” las palabras correctas para referirnos a quienes habitan Regiolandia, estas personas insistieron y lograron que hasta la Real Academia Española acepte que se les llame “nuevoleoneses” o “nuevoleonesas”, expresiones bastantes más feas que las otras; pero bueno, si así quieren, que así sea.

En medio del maremágnum de malas noticias que nos acribillan a diario en todos los medios y formas, tanto a nivel nacional como internacional, da especial gusto cuando ocurre una buena noticia de estas características. Doblemente buena cuando la economía no está creciendo y el panorama se ve en extremo complicado.

El paisaje es sombrío en la mayor parte de los países, la normalidad como la conocíamos no volverá en un largo rato. Tal vez el próximo año. Se teme la pandemia del coronavirus se recrudezca en el invierno y los impactos negativos en la economía también. Hay quien augura que, si bien nos va, los problemas económicos y de salubridad puedan ser sorteados en un año o dos más.

El Heraldo Radio ya se escuchaba en la Ciudad de México, Guadalajara, Tampico, San Luis Potosí, Nuevo Laredo. Pronto llegará a más ciudades y al sureste de los Estados Unidos. Siempre, además, se puede escuchar por internet.

Todos los domingos, el Washington Post publica una sección especial llamada “El optimista” donde recopila solamente buenas noticias. Grandes y pequeñas. Son muchas las inesperadas y se esfuerzan siempre en recordarnos que más allá de lo malo, también es necesario detenernos un poco para conocer las buenas nuevas. Ahora con el COVID, dicha sección se publica dos veces a la semana a petición de los mismos lectores del Post.

Sin lugar a dudas, hoy más que nunca las buenas noticias son necesarias. Los restaurantes que llevan al hospital sin cobro la comida para el personal médico y de enfermería. Los taxistas que trasladan a enfermeras, enfermeros, doctores, doctoras, de forma gratuita a sus centros de trabajo o los hoteles que de igual forma les ofrecen un cuarto para que no lleven el contagio a su casa. Los hospitales privados que entregan al gobierno la mitad de sus camas. Lo que han hecho BBVA, el Tec de Monterrey y la UNAM: una alianza para recibir donativos en efectivo y entregarlos al sector salud para adquirir más equipos contra el coronavirus.

Hoy, el inicio de labores de El Heraldo Radio en tierras regias es una de las mejores noticias en el gremio de la comunicación tan dividido inclusive en momentos que llaman a la unidad. Bienvenidos siempre los empresarios que continúan apostando por México y por su gente. Que generan nuevas fuentes de empleo y se la juegan por la libertad de expresión sin estridencias y sin mala fe. Felicidades tanto a El Heraldo Radio por continuar expandiéndose como a los neoleoneses, las neoleonesas —una disculpa: no me acostumbro a eso de “nuevoleonés”—; resulta sin duda extraordinario que tengan una nueva opción en la radio. Una alternativa llena de objetividad, buena información y profesionalismo.

 
 

Leave A Reply

error: Content is protected !!